Personas como viejos amigos y significant others, breves romances que se escapan de las manos y quedan rezagados en bonitos nostálgicos recuerdos.
No puedo escuchar esto sin transportarme a Morelia y extrañar, extrañar, extrañar...Hay muchas cosas que extraño de Michoacán. Las mariposas, los aguacates enormes, la cajeta, las obleas y las corundas, los mangos... ni se diga, el cielo claro de Uruapan. El bosque, tan remoto de la civilización y tan convenientemente cercano a la carretera al D.F.
Maldición... quisiera estar en algún barecito de Ixtapa tomando unas cervezas Indio bien frias, con esa música sabrozona de fondo.
No importa que tan lejos me encuentre y al parecer tampoco cuanto tiempo haya pasado.
Hay personas que llegan para quedarse, aunque ya no estén cerca.

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